La Kings League tiene su propio pulso, y "fútbol con temo" añadía una capa más de espectáculo: Guanyar narrando desde el campo y, en un momento dado, tirándose él mismo a rematar un penalti.

Grabar en un estadio con público en directo obliga a moverse rápido y a tener siempre el plan B listo, porque el partido no espera a que encuadres bien.